
LOS MANDALAS.
La práctica de crear Mandalas es un arte sagrado, una ciencia espiritual de conexión con la conciencia, originado en la India hace miles de años y habiéndose preservado hasta nuestros días.
Los Mandalas, palabra de origen sánscrito que significa círculo sagrado, son círculos conteniendo formas geométricas e imágenes simbólicas alrededor de un centro que representa la fuente a partir de la cual emergen todas las formas. Ellos constituyen símbolos universales con posibilidades ilimitadas.
En Alquimia, el círculo es un símbolo asociado a la prima materia, la sustancia primordial a partir de la cual se origina toda la creación. Así mismo, en la mayoría de las culturas, el círculo y el cielo están indisolublemente vinculados, relacionándose ambos a su vez con el paraíso, los ángeles y los dioses. Por ello, hay una asociación simbólica entre círculo, Mandala y Divinidad. Quizás por este motivo, a través del desarrollo de la humanidad, los Mandalas han sido utilizados como símbolos sagrados por varias tradiciones transcendiendo la religión, lo cual se refleja en los diferentes estilos en los cuales se presentan: los Mandalas de piedra y dibujos rupestres de nuestros antepasados del neolítico, los detallados Mandalas budistas tibetanos, los geométricos Yantras hindúes, los simples Mandalas de los indígenas americanos, los inspirativos Mandalas cristianos en forma de rosetones presentes en iglesias y catedrales, etc.
Los Mandalas representan la integración con el todo, con lo absoluto; y espiritualmente están considerados como centros de energía, equilibrio, purificación, inclusión, aceptación, potencialidad y sanación.


